El fado es el género musical más tradicional y representativo de Portugal, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Caracterizado por su tono melancólico y profundo, canta al amor, la nostalgia (saudade), el destino y la vida cotidiana. Se interpreta por un cantante (fadista) acompañado por guitarra portuguesa y viola:
- El fado es un género artístico que alía la música a la poesía, y que se practica extensamente en diversas comunidades de Lisboa.
- Es una síntesis multicultural de bailes cantados afrobrasileños, de géneros tradicionales locales de canción y danza, de tradiciones musicales de las zonas rurales del país aportadas por las olas sucesivas de inmigrantes a la ciudad, y de corrientes de la canción urbana cosmopolita de principios del siglo XIX.
- El fado lo suele interpretar un solo cantante, hombre o mujer, con el acompañamiento de una guitarra acústica de cuerdas metálicas y de la guitarra portuguesa, una especie de cítara en forma de pera, provisto de doce cuerdas metálicas, que es un instrumento único en su género y que cuenta con un vasto repertorio en solo.
- Desde hace varios decenios, el acompañamiento musical se ha enriquecido y comprende dos guitarras portuguesas, una guitarra y una guitarra bajo.
- El fado lo cantan profesionales en el circuito comercial de conciertos y en pequeños locales llamados “casas de fado”.
- También lo cantan aficionados en los locales de numerosas asociaciones comunitarias de los barrios viejos lisboetas.
- Los intérpretes más veteranos y respetados imparten cursos informales de fado en los lugares donde éste se ejecuta tradicionalmente, y este magisterio se ejerce a menudo de generación en generación dentro de las mismas familias.
- La propagación del fado por conducto de la emigración y del circuito musical mundial no sólo ha consolidado su imagen de símbolo de la identidad portuguesa, sino que también ha dado lugar a intercambios interculturales con otras tradiciones musicales.
Fuente: Unesco