La publicidad también nos vende productos financieros, como si se tratara de cualquier otro objeto de consumo o servicio:
- Estos anuncios son, en muchos casos, el primer contacto con el producto que queremos contratar o que la entidad nos ofrece.
- Ofertas de cuentas, préstamos, hipotecas, tarjetas, las entidades emplean las redes sociales, los medios digitales y tradicionales, la tele y la radio para captar nuevos clientes y fidelizar a los actuales.
- La tecnología digital ha personalizado las nuevas formas de comunicación, lo que permite a las entidades llegar a segmentos de público específicos mediante campañas online y estrategias de marketing segmentadas.
- La publicidad, como es obvio, busca modelar la decisión del futuro cliente, pero en el ámbito bancaria está sujeta a reglas estrictas.
- La publicidad debe jugar, además, un importante papel para permitir a los clientes bancarios comparar las distintas ofertas existentes en el mercado.
- Cuando leas la publicidad fíjate en los aspectos fundamentales del producto:Importe, plazo, tipo de interés, comisiones y otros gastos
- La TAE, el indicador clave para comparar ofertas con iguales o distintas características
- Posibles condiciones especiales que el producto requiera para su contratación, como ser nuevo cliente, tener una determinada edad, disponer de nomina, etc.
- Que la oferta esté vigente
- Conocer la entidad con la que vas a contratar el producto
- La obligación de contratar productos accesorios al que te interesa para acceder a las condiciones de la oferta publicitaria.
Inportantísimo el contenido de la letra pequeña.
Fuente: Banco de España