jueves, 28 de marzo de 2013

BANCO ESPAÑA DICE QUE EL PARO SUBIRÁ DEL 27%

Fuente noticia: lexnova
El informe que acaba de publicar el Banco de España contiene el análisis sobre la situación actual y las perspectivas de la economía española para los años 2013 y 2014 llevado a cabo por su Servicio de Estudios tomando como base para su elaboración, la información disponible hasta el 14 de marzo.
Como ha venido sucediendo a lo largo de la crisis, el escenario macroeconómico de las proyecciones que realiza el Informe del Banco de España sigue caracterizado por una contracción de la demanda nacional, únicamente contrarrestada por la contribución positiva del saldo neto exterior.
La debilidad de la demanda nacional, a su vez, es el resultado de la prolongación de la senda decreciente tanto de su componente público como del privado. En particular, el consumo de los hogares seguirá acusando la fragilidad del mercado de trabajo y el impacto de la consolidación fiscal sobre sus rentas reales, en un marco en el que su elevado nivel de endeuda- miento seguirá detrayendo recursos de los presupuestos de las familias y dejando poco margen para el ahorro bruto, cuyo peso en la renta disponible bajará por cuarto año consecutivo.
Posteriormente, la mejora de la actividad en 2014, y en particular el aumento de la capacidad productiva de aquellos sectores más beneficiados por el dinamismo de las exportaciones, permitirá una recuperación gradual de esta variable.
En el ámbito del comercio exterior, se espera según el Banco de España una aceleración progresiva en la senda de crecimiento de las exportaciones de bienes y servicios a lo largo del período de proyección, basada en la recuperación gradual del dinamismo de los mercados internacionales.
Además, se prevé que el ritmo de avance de las ventas al resto del mundo supere al de los propios mercados, en una cuantía similar a la de los últimos años, como reflejo de la continuación de las mejoras de competitividad de la economía española y, sobre todo, del aumento de la base exportadora, ya que la atonía del mercado interno seguirá impulsando un incremento de la fracción de la producción interna destinada a la exportación.
El comportamiento favorable de las ventas al exterior, junto con el retroceso de las importaciones provocado por la debilidad de la demanda nacional, dará lugar a una contribución del saldo neto exterior en 2013 algo superior a la registrada en 2012. En 2014, esta aportación se moderará por el efecto de la recuperación paulatina de las compras en el exterior, en línea con la evolución más positiva de la demanda final.
El paro en 2013 llegará al 27,1%, reduciéndose en 2014 al 26,8%
El descenso del PIB en 2013 llevará aparejada una reducción notable del empleo —del 3,8 %—, determinada, en parte, por el marcado efecto arrastre del negativo comporta- miento de la ocupación en el tramo final del año pasado. En 2014, la tasa de destrucción de empleo se moderaría sustancialmente y, de hecho, en el curso del año se iniciaría la creación neta de puestos de trabajo en la economía de mercado. Esta proyección para el empleo se traduciría, a pesar del previsible descenso de la población activa, en aumentos adicionales de la tasa de paro a lo largo de 2013, que se corregirían ligeramente en 2014, año en el que se espera que esta variable presente un perfil trimestral descendente.
Dada la trayectoria proyectada para el empleo, el Banco de España espera un repunte adicional de la tasa de paro en 2013, hasta alcanzar el 27,1% de la población activa, antes de descender a lo largo de 2014, hasta situarse, en el promedio del año, en el 26,8 %.
En el sector público se espera una intensificación de la caída del empleo en el presente ejercicio, en línea con los planes aprobados por las distintas Administraciones: en 2014 se prevé una evolución divergente entre el empleo público, sobre el que continuaría el ajuste a la baja, dadas las necesidades de consolidación fiscal.
Según el Banco de España “este escenario central se ha construido bajo el supuesto de que la reforma laboral aprobada el pasado año siga ejerciendo un efecto moderador sobre los salarios, de intensidad similar a la observada hasta el momento. Un mejor aprovechamiento de las posibilidades que ofrece la nueva legislación laboral para adaptar los salarios al tono de extrema debilidad del mercado de trabajo podría tener, sin embargo, un importante efecto moderador adicional de la senda de destrucción de empleo que se ha descrito.”
Asimismo, la adopción de medidas adicionales en este terreno o actuaciones más decididas en el ámbito —más amplio— de las reformas estructurales permitirían crear unas condiciones más favorables para el crecimiento económico, lo que facilitaría una reducción más rápida del desempleo.
En cuanto a las proyecciones de remuneración por asalariado incorporan un cierto aumento de la sensibilidad de esta variable a las fluctuaciones de la actividad económica y de la inflación, en línea con las señales observadas recientemente, lo que se traduce en una mayor moderación salarial.
A ello contribuye también el hecho de que la mayor parte de los convenios vigentes a lo largo del horizonte de proyección habrán sido firmados con posterioridad a la entrada en vigor de los dos Acuerdos para el Empleo y la Negociación Colectiva, suscritos, respectivamente, en enero de 2010 y en febrero de 2012, de modo que la proporción de convenios referenciados al comportamiento corriente de la inflación es cada vez menor.
En este contexto, se prevé que el crecimiento de la remuneración por asalariado en la economía de mercado evolucione a tasas del 0,7 % y del –0,4 % en 2013 y 2014, respectivamente. A la hora de interpretar la previsión de 2013 debe tenerse en cuenta que esta tasa incorpora el impacto sobre el componente de cotizaciones sociales derivado del aumento de las bases máximas de cotización, de modo que, una vez descontado este efecto, el aumento salarial sería del –0,1 %. Dado el ritmo de avance proyectado para la productividad del trabajo, los costes laborales unitarios en la economía de mercado continuarían descendiendo en 2013 y 2014 a tasas en el entorno del 1,5 %, algo menores que las observadas en el bienio precedente. La moderación de los costes salariales privados constituye un ingrediente crucial para la salida de la crisis, pues es necesaria para el avance del ajuste exterior de la economía.
Por lo que respecta a la inflación, la disminución adicional de los costes laborales unitarios proyectada para los dos próximos años, junto con la moderación de márgenes resultante de la débil demanda, determinará que, en ausencia de nuevos incrementos impositivos o de los precios de los bienes y servicios regulados, los precios de consumo avancen a tasas moderadas: del 1,8 % y del 1 % en 2013 y 2014, respectivamente.

En el terreno de la política fiscal, una definición temprana y con un horizonte de medio plazo de las medidas necesarias para mantener una senda de reducción sostenida del déficit y la aplicación estricta de los mecanismos introducidos en la nueva ley de estabilidad presupuestaria para la identificación y corrección oportuna de posibles desviaciones en los planes presupuestarios aumentarían la confianza en el éxito del proceso de consolidación fiscal. Del mismo modo, la culminación de las distintas etapas de la reestructuración del sistema financiero podría tener un efecto positivo sobre la confianza de los agentes y en las condiciones de acceso al crédito de hogares y empresas.
Por lo que se refiere a la inflación, los riesgos de desviación se encuentran equilibrados a lo largo del horizonte de proyección. Por un lado, las presiones inflacionistas podrían ser mayores si el ajuste fiscal requiriera alzas en los precios regulados o en la imposición in- directa. Por otro lado, una mayor efectividad de la reciente reforma del mercado de trabajo, junto con otras posibles reformas estructurales que aumenten la sensibilidad de los salarios y los precios a la actual posición cíclica, resultaría en una mayor moderación de la trayectoria de los precios. Por último, una apreciación del euro por encima de los nive- les esperados podría contribuir, asimismo, a la contención de precios